Preparación del lecho tisular y evolución de una herida de Fournier con terapia de presión negativa

Preparación del lecho tisular y evolución de una herida de Fournier con terapia de presión negativa

L.E.O. Edwin Ríos

Síndrome de Fournier

La gangrena de Fournier se debe a infecciones graves de las regiones genitourinaria y anorrectal, causadas por varias bacterias al mismo tiempo. También puede ser producida a partir de traumatismos en la zona.

La diseminación de las bacterias obstruye los vasos sanguíneos que llevan el riego a la piel, causando la muerte de los tejidos.

Sistema de presión negativa

Promueve un entorno para la cicatrización de la herida, protegiéndola de la contaminación externa, proporcionando un entorno húmedo para la herida y promoviendo la formación de tejido de granulación.

Une los bordes de la herida

La aplicación de presión negativa uniforme induce una respuesta física que se puede ver de inmediato a medida que los bordes de la herida se aproximan, permitiendo un contacto óptimo entre el lecho de la herida y el apósito.

Elimina el exudado y el material infeccioso

Facilita la eliminación del exudado de heridas, que puede contener partículas que inhiben la cicatrización de la herida.

Reduce el edema y promueve la perfusión

La eliminación de fluidos de la herida ayuda a reducir el edema, lo que facilita el flujo de sangre hacia el lecho de la herida, proporcionando el oxígeno y los nutrientes necesarios para la cicatrización de la herida.

Promueve la formación de tejido de granulación

Tanto los estudios in vitro como in vivo muestran que el contacto del apósito con los tejidos crea una microdeformación que puede llevar al estiramiento celular. El estiramiento celular bajo presión negativa estimula la actividad celular que resulta en la formación de tejido de granulación.

Caso clínico

Paciente masculino de 53 años refiere padecer diabetes mellitus tipo 2, con IMC de 26, marcando sobrepeso. Niega alguna otra enfermedad crónico-degenerativa, con antecedente de pie diabético con una duración de cicatrización de 2 años y pérdida del tercer ortejo del pie izquierdo.

Acude a consultorio particular refiriendo la presencia de un absceso debajo de la zona genital. En la exploración, el médico cirujano realiza el hallazgo de detección oportuna de un síndrome de Fournier.

Realizan un aseo quirúrgico y colocación de presión negativa por médico cirujano y recambios por enfermería cada 4 a 5 días, posteriormente curación avanzada con apósitos para estimulación del epitelio.

Herida antes de la colocación de presión negativa

  • Largo: 15.3 cm
  • Ancho: 9.8 cm
  • Profundidad: 6 cm

Consumibles

  • Canister 1000 ml
  • Granufoam Silver
  • Consola V.A.C.

Evolución

Conclusión

El uso de presión negativa en este tipo de heridas ayudó considerablemente a la granulación del tejido, teniendo una profundidad de 6 cm a una profundidad de 0.4 cm con solo 3 recambios (17 días), ayudando así en el manejo del dolor, reducción del tamaño, control de la carga bacteriana y reduciendo la manipulación de la herida.

En la estimulación del epitelio se propuso utilizar apósitos a base de colágeno.

Podemos concluir que, generando un ambiente óptimo acompañado con una dieta adecuada, la cicatrización de una herida puede generarse en un tiempo adecuado, ayudando al paciente a reintegrarse a sus actividades cotidianas.

Referencias

  • Solventum
  • Redacción Médica

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